**Harry Potter y sus derivados son propiedad de "ya saben quien" y no busco ningun lucro con mi sincera opinion (nunca esta demas colocar estas cosas...)**
No solo asistimos al sexto año de colegiatura de Harry y a su décimo sexto cumpleaños, sino que al paso – cada vez más firme – de un Harry inocentón y crédulo a uno más “cara e raja”, manipulador y mas humano, entre tanto mundo mágico y criaturas mágicas, valga la redundancia…
Shiiiiiiiiiiiiaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa …
El manso toyo que me mande. Todos pensaron que me pondría a hablar como los críticos de libros del diario “El Mercurio”, pero no es así.
Soy fanática y una fanática que “ve la luz”, al contrario de la mayoría que se ciega con cualquier “fuego de artificio” y acepta lo que le den.
¿Quieren mi sincera opinión?
Se las daré
Es hasta el momento, uno de los libros mas flojo de la serie “Potter”. La acción transcurre lenta y lánguida como las películas de Columbus (sin animo de herir susceptibilidades, ya que la gran mayoría de la “gallada Potteriana” lo idolatra) y el desenlace y lo realmente wendy no viene sino hasta el final.
Claro, dirán algunos, es obvio que lo wendy venga al final, pero al contrario de los tomos anteriores en que te mantenían en vilo en cada capitulo que leías, en este te queda una sensación de desazón y piensas: ¿y esto era todo?.
Pero no seré tan bellaca y también diré que sus puntos fuertes – a excepción del consabido y ¡plop! Final – son el misterioso libro de pociones firmado por el ¿inesperado? “Príncipe Mestizo” y los datos arrojados por el pensadero acerca del pasado de Lord Voldemort.
Xuxa, las cague diciendo esto ultimo, jodi el libro …
El libro no me termina de convencer, me huele más a chiva pelua que otra cosa.
¿Es que acaso sera cierto lo que dicen los críticos al afirmar que la Rowling esta perdiendo su toque?.
Sinceramente, llevaba más de la mitad del libro leído y me sentía desilusionada.
Es que en verdad he leído fanfics que le daría 24.500-03 patadas a “HP y el Príncipe Mestizo” y dejarían a J. K. fuera de circulación. Y no me quiero ni imaginar la cantidad de fanfics que saldrán como verdaderas poblaciones callampas al alero de esta nueva publicación.
Solo nos quedan dos opciones, amigos “Potterianos”:
a) el final del séptimo libro sera apoteósico
O
b) sera terrible de chanta y mula.
No le veo otra opción.
Pero sigo siendo aun más vil y bellaca con mi pobre Harry…
El tema de las inquietudes amorosas adoslecentes se aborda y mucho en este libro y me encanto que nuestro “no – tan – niño” se pasara películas con la hermana de Ron.
Ahí las jodio la Rowling. Yo no quería que se quedara, entre comillas, con Ginny, pero bueno, era previsible que la mujercita esta hiciera un paralelismo entre Harry y Ginny y los padres de este …
A otra cosa mariposa.
En una escala del uno al siete, este “Harry Potter y el Príncipe Mestizo” se saca un 5,5 no más, ya que como dice my daddy: “esta entre Tongoy y los Vilos”, aun más de lo que era “HP y la Orden del Fénix”.

Mi favorito es y seguirá siendo “HP y el Cáliz de fuego” y esperare el estreno dentro de un par de meses.
Ya vi el trailer promocional y se ve bakancito:
Se distinguen claramente varias escenas claves del libro. Se ve a un Harry con cara de enamorado, a una Hermione bailando con Víctor Krum, a una Fleur haciendo una reverencia, a un Harry nadando mas rápido que Ian Thorpe en Sydney 2000, el cáliz echando fuego por la boca, al choro “Ojo Loco” Moody – al que los “Talibanes” de HP dicen le falta un pedazo de nariz y por lo tanto no es igual al “Ojo Loco” que ellos se habían imaginado en sus mentes alucinadas y locas -, a los mortifagos cagando el Mundial de Quidditch con sus túnicas al mas puro estilo Ku Klux Klan y al “cool” Michael Gambon cantando como Dumbledore en medio de un estadio repleto de estudiantes con bombos y platillos que alucinan y esperan que aparezca el dragón de turno y se lo coma…
Bueno, vamos a ver como lo hace Mike Newell y si J. K. Rowling le da su venia, ya que si me permiten recordarles, queridos amigos fanáticos, la película favorita de la escritora hasta el momento es “El prisionero de Azkaban” de Alfonso Cuaron, a quien el 80 % de los fans solo quiere mandarle una maldición imperdonable y comprarle un metro cuadrado en el cementerio de “Little Hagleton”…
“juro solemnemente que mis intenciones no han sido ni serán “nunca” buenas”.